Me voy.
Pero siempre hay que irse.
Pero siempre hay que irse.
Pasan todos los estandartes de la noche. Y
un pájaro, dicen, chilló en el aire.
Un pájaro, dicen, golpeó sus alas contra las persianas
semicerradas; golpeó tu sueño.
Me voy.
Pero
siempre hay que irse.
Siempre hay que echar a correr y perderse.
Siempre hay que liquidar jadeando los últimos trapos, los
últimos sueños,
y salir desnudos como quien deja un crimen.
Y salir huyendo silenciosamente.
Y salir gritando silenciosamente.
Y entra en lo oscuro silenciosamente.
そして静かに逃げさって行く。
そして静かにわめき散らして行く。
そして静かに闇の中へ入る。
Salir de lo oscuro y entrar en lo oscuro silenciosamente.
Isla,
contra ti se estrellan todas las audacias.
静かに闇の中から出て闇の中へ入る。
島、
きみにすべての厚かましさがぶち当たる。
Eres triste como la carta de un amigo en el exilio,
como la figura de la vieja marica con el pelo
pintado,
como la voz del que voceaba las reses en el patio de la
infancia.
Con tus perennes sabanas donde pasta el aburrimiento una
vaca hambrienta, eres triste.
きみの敷きっぱなしのシーツ、そこで飢えた牛に退屈を
食わせているシーツが、きみは悲しい。
Con tus casas hechas para ptros climas,
con tus estaciones que no estacionan,
con tus avenidas desprovistas de árboles y amuralladas,
antes, de anuncios, ahora de consignas,
con tus mujeres ya estrictamente imbeciles
(vacunas o boyunas),
con tus hombres escépticos y rumberos
(«mangánsones»),
con tu juventud exhibicionista,
con tu filosofia del pan con timba,
con tu choteo y tu meneíto
con tu abrumadora colección de maricas escandalosas,
con tu inmenso y polvoriento verano,
con tu único río,
con tu única carretera,
con tu árbol simbólico,
con tu cacareada alegría:
Eres triste.
Y sin embargo, es éste el lugar que más amas
por encima de todas las cosas.
Y sin embargo, es éste el lugar que te asediará siempre,
y querrás retener... ¿Qué ha pasado?
¿Qué pasa siempre? (¿Acaso Rodrigo de Triana?...)
Pasan mosquitos que antes hubieran pasado
la tela del mosquitero.
Pasa un auto (el ruido de un auto)
que se detiene ya frente a nuestra cabaña.
Paso mis manos por mi cuerpo,
paso mi cuerpo por el mosquitero,
paso mis pasos por el cuarto.
Paso a la sala.
Vivir esperando siempre que otros dispongan,
determinen, hagan de nosotros su
voluntad
(yerba aferrada a cagajón áspero en espera siempre de
sernos arrancada).
Vivir
viendo pasar
―y eso sólo a veces―.
¿Qué es más antiguo?
¿la maldición o el deseo?
¿O son los dos sencillamente lo mismo?
Ella viene,
taimada y silenciosa.
Ella, la sufriente,
pobre ratón mojado, llega como quien ni siquiera se
atreve a pedir excusas.
彼女、苦しんでいる
かわいそうなずぶ濡れのネズミ
あえて言い訳することすらしない誰かのように。
Ella pasa su imagen
detrás de mi cuerpo en llamas.
彼女、その幻影が
炎に包まれたぼくの体の後ろを通り過ぎる。
Nos informan que se casaron have ya diez años
(exactamente)
Nos informan que salieron huyendo de su pueblo natal.
Nos informan que por las noches.
Nos informan que por las tardes.
Nos informan que por las mañanas.
Nos informan que él sale solo
y visita una playa depravada.
Tus ojos me han mirado
con tan desamparada interrogación
que fueron inútiles todas las palabras.
容赦ない尋問をしながら
きみの目がぼくを見つめた
そこではすべての言葉が役に立たなかった。
Tus ojos, anegados, me han mirado
con tan irresistible compasión,
con tan desesperado amor,
que por un momento he creído descubrir
la doliente (aterradora) imagen de la
complicidad.
El mar como un relincho en la niebla, como un degollamiento
en
lo espeso,
como un bramar sin sentido.
(¿Sería él el elegido?
¿Elegido para qué? ¿Elegido por quién: Ridí-
culo, nada de eso.)
Pues en estos pueblos miserables, dices, me digo, digo,
te hago decir, mirando el intratable verdor, ni siquiera
puede estupidizarnos la oferta
de un delirio imprevisto;
todo es tan claro, tan elemental, tan burdo y
rotundo.