En Japón, el Día de San Valentín se celebra desde febrero de 1958, impulsado inicialmente por la compañía de chocolates Morozoff. Como particularidad, se destaca el hecho de que son las mujeres quienes regalan chocolates a los hombres, ya sean sus familiares, amigos o compañeros de trabajo. En este último caso, el obsequio se vuelve casi una obligación, pues deben regalarles chocolates a todos sus colegas giri-choco, de giri: ‘deber’, y choco: apócope de chokorito: ‘chocolate’). Para el hombre que la mujer ama verdaderamente se regala el hommei choco. Como una especie de compensación, inventado por los pasteleros en 1980, los hombres devuelven el favor un mes después, el 14 de marzo, celebración conocida como White Day (‘día blanco’), en el que se suelen regalar obsequios de color blanco, como chocolate blanco, malvaviscos o incluso ropa interior.